México está siendo sacudido por una serie de eventos que han puesto en evidencia la incapacidad del Estado mexicano ante la complejidad de la crisis de seguridad y derechos humanos en el país. Desde el macabro descubrimiento de un centro de exterminio en Jalisco hasta la polémica en torno a la prohibición de las corridas de toros en la Plaza México, pasando por la controversia generada por las declaraciones de la presidenta Claudia Sheinbaum sobre su predecesor, Andrés Manuel López Obrador, y las amenazas arancelarias, el país se encuentra en una encrucijada que exige una reflexión profunda sobre el rumbo que ha tomado en los últimos años.
El hallazgo de un centro de exterminio en Teuchitlán en La Barca, Jalisco el 5 de marzo de 2025, lo que encontraron ahí los Guerreros Buscadores de Jalisco gracias a una llamada anónima, superó sus peores temores: tres hornos crematorios clandestinos, restos óseos calcinados, cientos de pares de zapatos, ropa, identificaciones y otros objetos personales. Este hallazgo reveló la existencia de un centro de exterminio utilizado supuestamente por el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) para deshacerse de sus víctimas, además de un centro de entrenamiento para los levantados, que no reclutados. Este hallazgo no solo puso en evidencia la bestialidad de los cárteles en México, sino también en mi opinión el ocultamiento por parte las autoridades locales y federales de los hornos crematorios , ya que la Fiscalía de Jalisco había estado en el lugar en septiembre del año pasado y supuestamente detuvo a diez personas y rescató a dos secuestrados, sobre ello no hay mayor información.
La presidente Claudia Sheinbaum calificó el hallazgo como “terrible” y solicitó una investigación exhaustiva, abriendo la posibilidad de que la Fiscalía General de la República atraiga el caso, pero las críticas en contra del narco presidente Andrés Manuel López Obrador, por su actitud pusilánime debido a su política que muchos consideramos una espantosa colusión con el crimen organizado y si no, la sola omisión exhibe una inmoralidad enorme. Pocoo se ha hablado de la tragedia donde cinco militares fueron emboscados y asesinados, además de dos heridos. La violencia relacionada con el narcotráfico y la trata de personas, el huachicol, el tráfico de órganos, el derecho de piso, los polleros, el tráfico de armas, etcétera, ha cobrado la vida de numerosos militares y elementos de la Guardia Nacional en distintas regiones del país, y eso es terrorismo ya que atenta en contra de nuestra seguridad nacional y la de nuestros vecinos.
La falta de coordinación entre las distintas corporaciones, la corrupción infiltrada en las instituciones y la carencia de recursos adecuados han sido factores que han contribuido a la vulnerabilidad de las fuerzas de seguridad. México clama por seguridad y justicia, mientras muchos de nuestros políticos miran de soslayo la espantosa realidad.
Mientras tanto Sheinbaum sigue bajo la sombra de López Obrador: y no sé si hace un llamado al olvido o a la evasión de responsabilidades. AMLO se pasó el sexenio culpando a sus antecesores y ahora muestra una piel tan delgada como aquellos que se quejaban de sus críticas.
En medio de este clima de violencia, la presidenta Claudia Sheinbaum ha pedido a la sociedad y a los medios de comunicación a “dejar de hablar de López Obrador” y centrarse en el presente y futuro del país. Me pregunto ¿con que derecho lo pide? Ojalá sea para deslindarse de las políticas de su antecesor aunque puede ser una estrategia para evitar que se sigan señalando las deficiencias y omisiones de su mentor político.
Durante el mandato de López Obrador, la violencia no disminuyó significativamente, y la estrategia de seguridad fue ampliamente criticada, una muestra de ingobernabilidad y de debilidad del Estado ante el crimen organizado, todo ello permitió la expansión territorial y fortalecimiento de todo tipo de grupos delictivos en casi todo el país.
Un nuevo distractor nacional aparece cuando más conviene a los políticos irresponsables, la prohibición de las corridas de toros la cual es una decisión que ha generado un intenso debate en la sociedad. Mientras que algunos celebran la medida como un avance en la protección de los derechos de los animales y un paso hacia la modernidad, otros la ven como un ataque a una tradición cultural profundamente arraigada en el país. Perros paseando en carriolas y niños en los camellones, rastros donde se destazan animales todavía vivos. Se sigue polarizando al pueblo, dividiéndolo en pequeñas minorías, pero solo en las que convienen a la clase política, Seguimos con libros de texto adoctrinantes y desde el segundo año de primaria, tocando temas sexuales y de libertad de género y el gobierno sin entender que los valores se dan en casa y que en la escuela debe darse educación académica solamente, y en virtud de que la materia de civismo fue suprimida, el amor a nuestras tradiciones y el nacionalismo también se enseñan en casa.
Sin embargo, más allá de la polémica sobre la tauromaquia, diversos analistas y sectores de la población han señalado que esta decisión podría estar siendo utilizada como un distractor para desviar la atención de los graves problemas que enfrenta el país, especialmente en materia de seguridad y derechos humanos. La coincidencia temporal entre el anuncio de la prohibición y el descubrimiento del centro de exterminio en Jalisco ha llevado a algunos a cuestionar las prioridades del gobierno y a sospechar de una estrategia para minimizar el impacto mediático de los hechos violentos.
Estos acontecimientos han puesto en evidencia la profunda crisis de seguridad y justicia que atraviesa México. La existencia de centros de exterminio, la muerte de militares y guardias nacionales, las polémicas declaraciones de la presidenta y las posibles estrategias de distracción reflejan un país donde la impunidad y la violencia siguen siendo problemas estructurales.
Es imperativo que el Estado asuma su responsabilidad y tome medidas contundentes para garantizar la seguridad y los derechos de los ciudadanos.

Fernando Schütte Elguero
Empresario inmobiliario, maestro, escritor, y activista en seguridad pública. Destacado en desarrollo de infraestructura y literatura.
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