No se requiere una sofisticada conspiración para destruir a un hombre. Basta un sistema que lo obligue a demostrar que es inocente, mientras valida cualquier acusación lanzada con la emoción por delante y la prueba por detrás. Basta un sistema que permita ser juzgado sin haber sido oído, que valide denuncias falsas sin consecuencias y que invisibilice la violencia que sufre, simplemente porque no encaja en la narrativa de víctima aceptable.
En las siguientes líneas expondré con precisión quirúrgica las herramientas utilizadas por personas manipuladoras y violentas para dominar, controlar y destruir a otros sin usar una sola gota de fuerza física. Ahora bien: lo verdaderamente aterrador es que estas mismas técnicas se replican en los tribunales, en las leyes y en las prácticas institucionales, especialmente en el sistema de justicia familiar del Estado de Chihuahua.
Veamos cómo.
Gaslighting institucional
Cuando un hombre denuncia obstrucción parental o manipulación emocional de parte de su expareja, el sistema le responde con indiferencia o burla, lo desacredita, le hace dudar de su percepción, le pide pruebas imposibles. Se le hace creer que el problema es él.
Ejemplo real:
- Columna: “Papá, descansa” – donde el hombre debe ser superhéroe para ser escuchado.
- Código Penal de Chihuahua, Art. 307: sobre falsedad ante la autoridad, ignorado en casos de denuncias sin pruebas.
Victimismo estratégico
El texto lo describe bien: personas que actúan como víctimas para no tomar responsabilidad de sus acciones. El sistema judicial, contaminado por un uso distorsionado de la perspectiva de género, valida este victimismo en forma de denuncias sin prueba que se convierten en armas para obtener custodia, pensiones y control absoluto.
Ejemplo real:
- Columna: “Denuncias falsas: Impunidad que destruye vidas” – la mujer denuncia sin pruebas, el hombre carga con la pena social y legal.
- Código Penal, Art. 314: Simulación de delito/pruebas – jamás aplicado en estos contextos.
Aislamiento legal y emocional
El manipulador aísla a la víctima de sus redes de apoyo. El sistema también. Cuando un hombre pierde la custodia o enfrenta acusaciones sin sustento, se le separa de sus hijos, se le reduce a un “visitante” bajo supervisión, se le criminaliza sin juicio, se le expulsa del rol paterno.
Ejemplo real:
- Centro de Convivencia Familiar Supervisada de Chihuahua: 2,240 madres custodias no llevan a sus hijos a las convivencias.
- Ley de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes del Estado de Chihuahua, Art. 30: derecho a convivencia con ambos padres – sistemáticamente ignorado.
Amenazas y coerción emocional, legal y económica
La pensión alimenticia se transforma, muchas veces, en una herramienta de chantaje. Se condiciona la convivencia al pago, se exige un estilo de vida, se manipula el proceso legal para asfixiar económicamente al padre, sabiendo que cualquier intento de defensa puede ser interpretado como violencia.
Ejemplo real:
- Columna: “Justicia sin género” – si no pagas, no ves; si reclamas, eres violento.
- Ley de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes del Estado de Chihuahua, Art. 30: derecho del menor a convivir – se vuelve letra muerta frente a chantajes legales.
️ Tratamiento silencioso y ghosting institucional
El tratamiento silencioso es una forma cobarde de manipulación. ¿Y qué otra cosa es la inacción institucional cuando un hombre pide ver a sus hijos? ¿Qué es sino ghosting jurídico cuando una denuncia falsa no se investiga, pero sí se procesa? El sistema responde con silencio selectivo. Para unas víctimas, todo; para otras, nada.
Ejemplo real:
- Columna: “El hombre invisible” – estadísticas de violencia, suicidio, homicidio y desapariciones de hombres ignoradas por medios y políticas públicas.
️ Campañas de difamación y asesinato del carácter
La sola mención de una denuncia (aunque sea falsa) basta para destruir la vida de un hombre. No necesita sentencia. No necesita ser culpable. Basta que la narrativa esté servida y la opinión pública se alimentará sola. El hombre queda marcado, aislado y castigado sin defensa posible.
Ejemplo real:
- Columna: “Denuncias Falsas: Impunidad que Destruye Vidas” – la difamación legalizada y sin consecuencias.
Proyección, deflexión y falsa moralización
Una mujer que manipula, obstruye, agrede o miente, es protegida bajo el discurso de “la lucha feminista”. Se proyectan sobre el hombre todos los males históricos del patriarcado, bajo la narrativa de la “deuda histórica”. El sistema traslada la culpa colectiva a cada individuo varón, sin juzgar conductas, solo identidades y géneros.
Ejemplo real:
- Columna: “Perspectiva de Género: de la equidad a la supremacía” – cuando el feminismo se convierte en supremacismo legal.
Reflexión final: el terror no está en las cifras, está en la indiferencia
Cada táctica descrita no es una rareza psicológica: es una práctica común en los tribunales familiares de México, avalada por un marco legal que ha sido distorsionado para proteger selectivamente, para ignorar convenientemente, para castigar simbólicamente al hombre.
Y cuando el terror se normaliza, cuando la injusticia se institucionaliza, cuando el padre debe convertirse en superhombre para ver a su hijo mientras se le llama violento por exigir sus derechos… entonces no estamos ante un problema legal, sino ante una falla moral colectiva.
¿Hasta cuándo permitiremos que la manipulación sea parte del sistema? ¿Hasta cuándo vamos a llamar justicia a esto?
Y ahora, mírate al espejo.
¿Y si fueras tú? ¿Y si fueran tus hijos?

Don Q. Chillito
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